domingo, 1 de julio de 2007

Ramontxu, pues

No me apetece buscar, ni siquiera en el gúguel, dónde está la clasificación de los 18 profes habilitados por la Suprema Sabiduría para enseñar Periodismo. Solo sé que mi Ramón lo ha conseguido, faltaría, y sin que servidor tuviera que partirle las patas a nadie. Ramón tiene rasgos de Clint Eastwood –le chifla ir de duro– pero es más tierno que un danone. Se ha cascado meses presentando doctas pruebas de su evidente figura de primera división, por mucho que su Real se empeñe en hundirse en Segunda.

A él le va algo que a mí no me va, por eso creo que tiene más valor (para él, claro): eso de investigar en plan académico lo que no pasa de ser mundo real (para mí, claro) es lo que tiene. Quédense con estas caras de quien es, ha sido y será ad aeternum un grandísimo profesor de Periodismo. Ahora que se va a cascar mes y medio aprendiendo y enseñando en Brasil (onde o sol calienta de frente... e de perfil –Luthiers–), no me queda más que decirle: yo soy parte de la historia que les contarás a tus nietos, aquella de cuando "iba a Barcelona a enseñarles a unos señores que todo comenzó cuando comprendí que el periodismo era mi zzzzzzzz".

3 comentarios:

Ander Izagirre dijo...

¡Hurra!

Laura dijo...

Conocí al profesor, se lo merece que sí. Pero me alarman los procesos que usan en su país para dar los honores, vamos si he entendido los post anteriores a los que dirigirse. Enhorabuena a usted por su blog que he descubierto acá en Venezuela y un saludo a mis hermanos en la madre Patria.

Nahum dijo...

Ya le he dado la enhorabuena por correo-e. El me ha respondido dándome la envidia desde Salvador de Bahía. Ahora llaman "trabajar" a cualquier cosa, jeje.