miércoles, 11 de julio de 2007

Sanfermidio Tucci

Las mulillas, en el momento de arrancar a las 18:30 en punto desde la puerta del Ayuntamiento de Pamplona hacia la Plaza de Toros, al ritmo que marca La Pamplonesa. Foto: Ana y Paco Sancho.

Traigo la foto a colación no por las engalanadas mulillas (qué majas y resignadas a su sino), sino por los mulilleros. Van de pamplonicas como Dios manda: pañuelo hacia atrás, camisa de manga larga remangada, faja bien desplegada (sobre todo el primero) hacia la izquierda, pantalón clásico antimodas (excepto el de la derecha) y, aunque no se ven porque disparé contrarreloj, alpargatas blancas de toda la vida. Pamploneses vestidos de pamplonica, qué emoción, qué rara avis porque, después del ecuador de la fiesta estamos en condiciones (ya, ya lo sé: deformación profesional) de poner notas al género masculino:
  • Pañuelo con la imagen del Santo bordada en oro: 10
  • Pañuelo liso, sin bordar: 9
  • Pañuelo con el escudo de la ciudad bordado: 8
  • Pañuelo con un Carnicería Manolo o similar estampado: 2
  • Camisa clásica, de manga larga: 10
  • Camisa de manga corta: 6
  • Polo: 6
  • Camiseta interior: 4
  • Faja bien desplegada y caída a la izquierda: 10
  • Faja usada como cinturón (por dentro de los pasadores): 4
  • Faja con caída a la derecha: 3
  • Pantalón clásico: 10
  • Pantalón moderno o vaquero: 5
  • Gayumbos de color o estampados (el pantalón blanco transparenta): 4
  • Alpartagatas blancas o con cinta roja: 10
  • Deportivas blancas: 7
  • Deportivas oscuras: 4
  • Zapatos negros de piel: ¡aaaaarrrrggg! (Como el anuncio: no tiene precio).

2 comentarios:

Caravinagre dijo...

Jajajaja.
Las alpargatas blancas con cintas rojas son de matrícula y de valientes. ¡A ver quién es el bravo que se atreve!
Habría que haber hecho otro análisis para los mozos de las peñas.
Yo creo que apruebo con Notable.
¿Y vos?

Un saludo, Pacotto.

P.D.: ¡Qué alegría leer ahora cosillas sanfermineras!

Paco Sancho dijo...

Yo creo que notable alto, casi sobresaliente si el jurado se porta.
Con los de las Peñas no me atrevo, porque Oroz es insuperable.