sábado, 19 de mayo de 2007

Adiós con el corazón

Dentro de un poco nos vamos a cenar a casa de Óscar (aquí son seis horas menos que en España). Todo el equipo de Última Hora nos ha montado una fiesta a mi compadre Armando y a mí a base de asado y, claro, surubí, para despedirnos. Después de año y medio viniendo todos los meses a Asunción, cerramos una etapa porque ya parece que planean solos y mejor.

Me queda en el corazón ese sentimiento encontrado de alivio, porque han sido muchos viajes en poco tiempo, y tristeza, por dejar de ver a un montón de gente maravillosa. Ha sido una experiencia gratificante al cien por cien. Hemos trabajado a tope pero también hemos charlado, comido, bebido y reído. Como debe ser. O sea, nos hemos conocido.

Sobre el trabajo que hemos hecho, este domingo publicaremos los dos un artículo en las páginas de ÚH hablando de ello. Para no romper la ‘exclusiva’, jeje, todavía no lo dejo aquí. A ver si el domingo, ya de regreso en Pamplona, lo cuelgo en este rinconcito (pero no es gran cosa, que nadie se emocione).

Como cierre de este capítulo de consultoría, el jueves nos encerramos con todo el staff del periódico en un salón de hotel, desde las 7:30 de la mañana y hasta las 16:00 (que se dice pronto) para repasar a fondo lo mejor y lo mejorable. Sesión agotadora pero muy productiva. Os dejo con la foto que nos hicimos al final (falta algún asistente, pero son todos los que están).

UN PUÑADO DE AMIGOS. De izquierda a derecha, sentados: Richard, editor de ÚH Digital; Paco, el español; Gloria, editora de Noticias de Apertura; Estela, editora de Política; Jorge, jefe de Fotografía. De pie: Rodney, jefe de Sucesos; Miguel, editor de Noticias de Cierre; Rodolfo, editor de Deportes; Roque, editor de Economía; Marcelo, jefe de Diseño; Miriam, editora de Artes y Espectáculos; Mario Rubén, editor de Opinión; Armando, el brasileiro; Gustavo, editor de Suplementos; y Óscar, el gran jefe. Os echaré de menos.