jueves, 9 de octubre de 2008

Por fin, una respuesta política a la crisis

Cuando esta mañana he puesto la radio con el primer café una voz femenina estaba leyendo lo que sigue. Lo he pillado empezado, a medias, así que al oír frases del estilo de "es una crisis de importantes magnitudes", "esta situación debe hacernos reflexionar a todas y todos", "unidos aportaremos las mejores soluciones posibles" y demás (no les quiero chafar todo el texto, porque no tiene desperdicio), lo que ha venido a mi mente somnolienta, por orden, ha sido a) que era un ejercicio práctico del curso por correspondencia Hágase político en diez lecciones, b) que había un concurso público de tópicos y esta oyente era, de largo, la ganadora, c) que Faemino y Cansado adelantaban su actuación en Pamplona y d) que era un programa de esos de tomadura de pelo a la audiencia.

Pero no. Bueno, por lo menos no era de tomadura de pelo adrede, o sea, en plan bromista, sino que para mi estupor eran las reflexiones de la presidenta del Parlamento de Navarra. Ahí es na. Y lo gordo es que esta joya de profundidad ha debido parecer tan buena e imprescindible que no solo ha sido radiada varias veces sino también publicada en las páginas de Opinión de algún periódico local. Y entonces me he dicho yo a mí mismo que era una injusticia que este análisis se quedase entre las cuatro paredes forales sin que el resto de la humanidad tuviese acceso. Así que este humilde rincón, en su altruista afán de servicio público, les transcribe el artículo que marcará un antes y un después en la crisis.
Ante la actual situación económica
ELENA TORRES MIRANDA

A crisis nos empuja, la desaceleración nos preocupa, la recesión nos frena, el estancamiento no nos permite avanzar. No es lo más importante el término técnico o periodístico que estemos utilizando para definir el momento y la situación económica por la que está atravesando nuestro país y nuestra comunidad, como parte, que lo son, de Europa y del resto del contexto internacional. Atravesamos, los más desfavorecidos en mayor medida, momentos de dificultad económica y de aumento del desempleo. Las diferentes administraciones ven reducidos sus ingresos, la ciudadanía en general, una parte más que otra, sufre con impotencia y comprueba desafortunadamente que su hipoteca o la cesta de la compra suben. Las empresas presentan regulaciones de empleo, cuando no despidos o cierres.
mmTodos los analistas coinciden en que estamos inmersos en una situación económica excepcional: por tanto, esta es una crisis de importantes magnitudes, nada predecible y que pone en cuestión el modelo de liberalismo económico, que dejaba todo en manos del mercado, de los poderosos, y sin apenas intervención de los poderes públicos democráticos. Pues bien, haciendo de la desgracia virtud, esta situación, hoy más que nunca, debe hacernos reflexionar a todas y todos, pero muy especialmente a la llamada clase política de esta nuestra Comunidad foral, en particular, y de España en general.
mmDebemos, es nuestra obligación, alejarnos de posicionamientos que sólo se justifican en la defensa de los intereses del partido, cuando no, de la identidad de raza o territorio. Nuestra acción, en estos momentos especialmente, debe estar sustentada en el reconocimiento del problema y apoyada en el convencimiento de que juntos lo conseguiremos antes y mejor.
mmUnidos, la ciudadanía nos lo demanda, aportaremos las mejores soluciones posibles con el menor coste social posible, desde la responsabilidad y siempre construyendo aquello que es mejor para las navarras y los navarros, sin olvidar nunca que ellos y ellas fueron los que nos eligieron para el desempeño de estas importantes responsabilidades y que, más pronto que tarde, a ellas y ellos les deberemos rendir cuentas de nuestras actuaciones, de nuestros aciertos y también de nuestros errores.
mmCiudadanos y ciudadanas de esta Comunidad foral, en estos momentos tan especiales y singulares, como presidenta del Parlamento Foral, institución que representa a todos/as los ciudadanos/as, que aspira y trabaja, día a día, por representarles, me gustaría hacer un llamamiento a todos y cada uno de los partidos políticos, a todos los grupos parlamentarios que conforman esta institución, para que estén o estemos a la altura de las circunstancias y, al margen de quien ostente la Presidencia del Gobierno, bien de Navarra o de España, unan, unamos esfuerzos.
mmNo es el momento de intentar rascar o conseguir un puñado de votos, en vez de arrimar el hombro, haciendo leña, sino fuego, del árbol caído; lo que se conseguirá con ello es algo de calor momentáneo y, por tanto, escasamente duradero. Es el momento de lo contrario, de todo lo contrario. Es el momento de demostrar que los votos que nos otorgaron, que la confianza y la responsabilidad que en nosotros depositaron, han merecido la pena, porque se utiliza para dar solución a sus/nuestros problemas y no como arma arrojadiza contra el adversario político.
mmLo importante, lo más importante son las ciudadanas y los ciudadanos navarros, a ellos nos debemos y es nuestra responsabilidad poner medios para intentar solucionar sus problemas. Al menos esta presidenta del Parlamento así lo entiende y para conseguirlo va a trabajar.
Elena Torres Miranda es presidenta del Parlamento de Navarra.
Definitivamente, la situación es mucho, muchísimo peor de lo que yo podía sospechar. Si antes tenía miedo, ahora es para hacérselo encima. Y encima esto no le va a gustar ni a la ministra Aído, porque a la presidenta se le han olvidado algunos los y algunas las, y por ahí sí que no.

P.S. He vencido la tentación de hacer subrayados porque privaría a los lectores de tan relajante pasatiempo. (No, la verdad es que he empezado a hacerlos pero he desistido al ver una enorme raya que cruzaba el artículo de principio a fin).

5 comentarios:

Manuel Ortiz dijo...

Jau.

Ander Izagirre dijo...

Lo ha sacado de aquí.

Anónimo dijo...

gracias por permitirme saber que no todos los "charlatanes" residen en Argentina!

Un abrazo desde una primaveral buenos aires!

Alejandra Cedrola

Jurdan Arretxe dijo...

No le di oportunidad más allá de la primera frase. Entré en la ducha. Hice bien.

María Alcorta dijo...

Lamentable, qué más puedo decir. Así nos va.