sábado, 17 de febrero de 2007

Mi muy querido Javier:

Hoy hace un mes que te dormiste y todavía decimos que no es cierto. La frase más coreada por todos nosotros sigue siendo "no me lo creo". Vaya faena que nos has hecho, majo. Aquí estamos todos rotos, empezando por tus Anas y tus padres. Es que esto no se hace, carajo.

Tenías todo por hacer y va y te largas: ¿quién disfrutará ahora de Sarriguren?, ¿quién le enseñará a Cuco cuál es el camino de Europa?, ¿quién me arreglará el sistema eléctrico de Jaca por el módico precio de tropecientos mil euros más manutención?, ¿quién me acompañará a comprar lo que tú ya sabes para que acierte con mi talla?

Este domingo pasado (bueno, ya lo sabes) bajamos a verte a tu última casa tus Anas, mi Ana, Consuelo, Jesús, Eneko, Mariángeles y Adriana, pero aún no te habían puesto el tarjetón de visita. Anteayer volvimos algunos y ya estaba todo en orden. ¿Te han gustado las flores? Hoy hemos vuelto Ana y yo a regalarte otra, y resulta que los López de la Fuente ya se nos habían adelantado con una rosa.

Me apetece recordarte, por si no tienes copia, el texto que te escribió y leyó Paula (uno de mis bombones, uno de tus bombones) cuando te despedimos con muchííííísimos amigos (¡cuánta gente te quiere!) el jueves 18 de enero en la parroquia de tu santo:
En nombre de la familia, quiero expresar un gran agradecimiento a todos los que os habéis acercado a darnos vuestro cariño y apoyo. Gracias. Nos hacéis mucha falta. Y, sobre todo, quiero darle las gracias a una persona: a Javier, “Tito Xabi” para muchos de nosotros. Gracias por dejar una huella de energía y vitalidad, de temperamento y carácter… de buen corazón. Gracias por querer tanto a tu familia, por dejarnos tan buenos recuerdos, por ser tan auténtico. Pamplona te llora por haberte ido tan pronto, pero sabemos que no nos dejas, que desde ahí arriba nos seguirás acompañando en los malos y en los buenos momentos. En nuestros corazones te seguiremos escuchando dar el “do de pecho” para demostrar quién sabe cantar en la familia. Y escucharemos tus críticas a Eneko y a mi padre mientras cantan “Tiré tu pañuelo al río”. Desde aquí, Javier, tiramos nuestro pañuelo al cielo… para que recojas nuestras lágrimas y veas que, ahora y siempre, te queremos mucho."

No te duermas, nunca, y échanos una mano, que buena falta nos hace.

Te seguiré escribiendo. Mi mejor beso,
Paco

2 comentarios:

Paula dijo...

Javier, soy tu Laura Pausini. ¿Sabes que desde que te fuiste no he conseguido escuchar ninguna de sus canciones?

Te escribo para que sepas eso y mucho más: que te queremos, que te echamos de menos, que aún creemos que vas a volver cualquier día, que no entendemos por qué nos has dejado tan pronto.

Pero... ¿sabes una cosa? Es extraño, es inexplicable, es quizá algo majadero... Pero tu ida, a mí, me ha servido de lección en la vida. Ahora soy mejor persona. Ahora sé qué asuntos merecen una hora de lágrimas y cuáles no. No me preguntes por qué. Sólo quiero darte las gracias, porque creo que eres tú quien desde el cielo me echa un rayito de vitalidad cada día. Eres un sol.

Como creo que nunca te lo dije mientras me apretabas fuertemente del brazo ;) , te lo digo ahora: te quiero. Siempre te querré. Es una pena que nos guardemos los sentimientos en vida y los lloremos después. Así que ésa es otra lección en la que me voy a volcar ya.

Bueno, te seguiré contando cosas. Un beso muy fuerte y que descanses entre las nubes.

Paula

Anónimo dijo...

La verdad..es que no sé qué decir..pero me apetece contarte que estoy triste..y muy feliz a la vez. Me has enseñado a abrazarme a la vida con fuerza, a disfrutar de esos pequeños detalles que antes pasaban desapercibidos..a valorar a una familia maravillosa que me llena de orgullo, tu familia, la que has dejado..pero la que se ha unido más que nunca para recordarte..Te quiero padrino, iré a verte..y a contarte mis cosas..a echarte una sonrisa..y una lágrima, por qué no, a decirte que nos haces falta..
un beso, Berta