domingo, 14 de septiembre de 2008

Atrapados en la red

Los de Antena 3 Televisión tienen un departamento de cine, esto es, no que sea maravilloso sino que se dedican a comprar, reciclar y programar pelis para cuando la siesta. Los del departamento de cine de A3TV practican un inglés de andar por casa (Home English) y cuando más disfrutan es al retitular los filmes. Que compran The Poseidon Adventure, pues a proyectarla como Atrapados bajo el mar; si se trata de Death Penalty la veremos como Atrapado por su pasado; en el caso de Alien es probable que la rotulen como Atrapados sin salida; y así. Bueno, así era al principio, porque desde que se dedican a comprar al por mayor los bodrietes de madre acosada con hija adolescente abusada y niño secuestrado por su segundo padre en una ciudad del medio oeste mientras la abuela recibe anónimos sospechosos y el sheriff interroga a los forasteros hasta descubrir que el culpable es el director de la escuela superior, los títulos salen solos: Atrapadas en la mentira, Atrapados sin vergüenza, Atrapado con una pesadilla y, llegado el caso, Atrapados, a secas. La única excepción la harán si compran To catch a thief, que aquí nos la pondrían como Las aventuras de Don Gato.

Pero el drama de la familia del medio oeste americano se ha encarnado y globalizado y ahora está el mundo atrapado en la red o, mejor dicho, en las redes. Porque no se trata de internet en general (¿atrapados o enganchados?) sino del bonito invento de las redes sociales que están haciendo furor entre señoras, caballeros y niños. Si no perteneces a una red no eres nadie, pero si estás en ella tampoco. Lo de las redes sociales parece la versión cibernética de esa definición irónica de Chesterton de que el periodismo consiste esencialmente en informar de que Lord Jones ha muerto a gente que no sabía que Lord Jones estaba vivo.

En las redes sociales se pueden hacer amiguitos, contactar con viejos colegas, conocer las parejas de los conocidos y entablar relación con los amigos de los amigos, de modo que al final queda un listado de personal que, en alto porcentaje, no se sabe exactamente por qué figura como uno de tus contactos, pero, eso sí, te enteras por fin de la vida de Lord Jones; gracias a Facebook, que es donde yo estoy, me entero de que a Angelines ya le escuece menos al hacer pis, que Joseba se lo ha pasado dabuten en un concierto en la playa y de que Chus ha perdido las llaves, ya ves. Esto, por no hablar del escaparate gráfico con el que el personal nos obsequia para que observemos, gratis et amore, el melocotón que se agarró en la despedida de soltero de Josemari. O de esos grupos que te animan a unirte como miembro o miembra de "No a la sangre adulterada", que a ver quién se niega ("¿y tú por qué te has hecho?" "porque me invitó la Yeni").

Y a todo esto, ¿para qué sirven las redes sociales? Estamos en ello. Yo, por si acaso, me atreví el otro día a actualizar mi vida y milagros en el Facebook y ahí empezaron los problemas. Primero me preguntaban por mi postura política y puse que agujetas, pero luego quitaron lo de postura porque, imagino, la mayoría adoptaría una no muy respetable (no entenderían que la postura que preguntaban era la libre, no la obligada). Y va y me di cuenta de que mi estado civil estaba en blanco, así que marqué la casilla de casado, para gran solaz de mis contactos, que de inmediato recibieron la buena nueva: Paco aparece como casado/a. Y luego marqué que estaba casado con Ana López Senosiain, quien presta cruzó el pasillo de casa, asustada, para decirme que el tal Facebook quería confirmar si ella estaba casado/a conmigo y yo le tranquilicé que sí, tontina, dile que sí, con lo cual volví a aparecer en las pantallas de mis contactos con Paco aparece como casado/a con Ana López Senosiain, lo que generó más dudas que certezas entre mis allegados. Yo, por resumir, lo titularía Atrapado por Lejana con la intención de tranquilizar al personal. Pero no sé a quién dirigirme en Facebook para que pregone que Paco sigue casado/a con el/la de siempre.

A Lejana nunca le han gustado las redes sociales, y se hizo de ésta a regañadientes, como empujada por servidor y sus hijas. A ella todo esto le parece una tontería y no le va a faltar razón. Ella prefiere seguir con su Flickr y le alabo el gusto, porque para eso vale un montón. Por cierto, si siguen el enlace, podrán observar hasta qué extremo la muy precavida resume su perfil en su cuenta de Flickr: 'soy mujer'. Y punto.

Esta colección de fantásticos retratos es suya.

3 comentarios:

sintomático dijo...

¡Bravo! ¡Clap, clap!

¡Me apunto a eso de los agujetas!

desaparecido dijo...

Don Pacotto, la opción configure su privacidad es fundamental...

A mí me acosaron cuando puse "estoy soltero", y no estamos para dar explicaciones.

Paula dijo...

No sé si lo conocíais... Facebook en la vida real :D
http://es.youtube.com/watch?v=nrlSkU0TFLs