sábado, 26 de septiembre de 2009

No me mires

Cuando la Casa Blanca publica en internet la dichosa foto, al Gobierno español le falta tiempo para pedir que la retiren del ciberespacio sideral. El argumento oficial es que lo piden para preservar la intimidad de las dos menores pero, claro, las lenguas viperinas, que son muchas y muy viperinas, enseguida le han sacado punta a la foto, a cuenta del aspecto de las dos adolescentes. Y aunque aquí y ahora no es lugar ni momento para sacar punta a la foto, sí lo es para hacer alguna que otra reflexión, que para eso estamos.

A botepronto, la carcajada general tiene su origen en la torpeza de tamaña petición, dado el mundo globalizado en el que vivimos. Si usted ve o lee algo en internet que le perjudica, nuestro consejo es que lo pase de puntillas, se calle, y rece para que el personal no lo descubra. Porque si, por el contrario, usted levanta la voz para denunciarlo, tenga por seguro que su multidifusión viajará a la velocidad de la luz del uno al otro confín de la Tierra.

Y si usted es famoso, pongamos por caso presidente de un Gobierno, ya ni le cuento. La mofa está asegurada y, lo que es peor, la foto que usted pretendía retirar de la circulación terminará con más copias y parodias que el crisma de los Reyes.

Pero hombre, es que a quién se le ocurre. La prudencia más elemental aconseja que si no quiere que la imagen de sus hijas termine colgando de la Casa Blanca, lo primero que tiene que hacer es no llevárselas a Washington. Pero si ya es tarde para eso, por lo menos no deje que se vistan así, tan góticas ellas. Y si para esto también es tarde, pues hombre, prohíbales salir en la foto, que para eso es su padre.

Sanseacabó Nº 57, emitido por 98.3 Radio