miércoles, 12 de diciembre de 2007

Ya soy abuelo...

...Profesionalmente hablando. Paula me acaba de escribir un correo titulado Mi primer hijito con Prisa :) y quiero compartir con quien lea mi baba de yayoperiodista. Enhorabuena, cielo. Y retírame.

domingo, 9 de diciembre de 2007

I Concurso de Respuestas Pacotto

En el Sanseacabó de esta semana hemos hablado del informe PISA, destacando que los alumnos navarros en particular y españoles en general, todos quinceañeros, están por debajo de la media europea en lo que a lectura comprensiva se refiere. [Un diario de Navarra nos aclaraba en portada que lectura comprensiva es "la comprensión de los textos que se leen". Gracias, majos.]

Mi tesis al respecto: que los jóvenes andan fatal en lectura comprensiva porque no leen periódicos; pero que, si los leen, a veces es peor porque ni los periodistas entienden lo que escriben. Por ejemplo, esta misma semana pudimos leer (que no entender) este titular en la portada de un importante diario catalán: Escuchas policiales detectaron abortos de ocho meses. Hala, a correr.

Pero ese estilo de titulación es pecata minuta si lo comparamos con otras joyas periodísticas que se intuyen insuperables. Por ejemplo, allí incluí, con la imprescindible ayuda de Ramón, la preguntita que un periodista le soltó al escritor Rafael Sánchez Ferlosio en una entrevista publicada por un diario vasco en su edición del 26 de mayo de 2003.

Pues bien: animado por iniciativas como las que ya han tenido mis amigos Nahum y Ander, lanzo el I Concurso de Respuestas Pacotto, con sabrosos premios si es que hay suficiente participación. Como todos habrán comprendido, se trata de responder lo más inspiradamente posible a la citada pregunta que, recuerden, le hizo un periodista al escritor Sánchez Ferlosio:
¿Por qué fue una flaqueza teórica de Marx la de ser tan progresista como los liberales, recogiendo acríticamente su productivismo que, reforzado por el progresismo hegeliano de la Historia Universal como epifanía, generó la noción de la liberación de las fuerzas productivas?
Mucho ánimo y suerte a todos, valientes. ¡Ah! Y podéis enviar cuantas respuestas se os ocurran, por supuesto (pero una por comentario, para facilitar la labor del jurado). Y muchas gracias a Txema por ayudarme a ilustrar la pregunta de marras.

sábado, 8 de diciembre de 2007

Tener reflejos

La ciudad vieja reflejada en la ciudad nueva. Foto de Lejana y editada por Servidor.

Cuentan que Enrique Jardiel Poncela, o Miguel Mihura, que lo mismo da, fue detenido en la aduana de los Estados Unidos por contestar con un depende a la absurda pregunta de si venía con intención de matar al presidente. En el interrogatorio al que fue sometido por los poligringos de grandes culos burgerking se explicó: "En principio no tengo nada contra él, pero si es él el que viene a por mí, me defenderé".

En aquellos tiempos lejanos en los que sí daba gusto escuchar los debates en el Congreso, un diputado republicano increpó a su adversario cedista por su postura conservadora diciéndole que "claro, qué menos se podía esperar de un señorito que usa calzoncillos de seda", a lo que el aludido respondió a botepronto: "Lamento que la esposa de su señoría sea tan indiscreta".

Tener reflejos no es estar a la defensiva (o sea, no contestar al saludo "¡Cómo estás!" con un "¡Pues anda que tú!") sino despierto. Cuentan también que un alumno aprobaba todo en los exámenes orales, y a pesar de no pegar ni chapa, porque siempre dejaba en fuera de juego a sus profes; pasó Religión, por ejemplo, tras este breve ejercicio mental:
Profesor: A ver, Jacinto, primera pregunta: ¿el Padre es Dios?
Alumno: ¿El Padre de quién?
Hoy es notario en Logroño. El alumno.

Pero, ojo. Tener reflejos no significa ser más listo que el otro porque puedes pasarte de listo. Mi amigo Anselmo, sin ir más lejos, fue descalificado por arrancar antes del pistoletazo de salida. Llegaba un lunes a la Facultad y nuestro compañero Gabriel, algo trapajoso en el hablar, se interesó por su escapada donostiarra:
–Hom...bre, Ansel...mo. ¿Qué, qué tal por Sanse...
–¡Genial! Estuvimos de marcha sin parar, nos dio tiempo a hacer surf, a ir de pintxos por el Casco, a visitar los museos aunque no te lo creas, otra vez de callejeo... ¡Una gozada!
–...bastián?

Creo que tener reflejos es fundamental en esta vida: para saber hablar y para saber callar. Y por supuesto, para saber mirar.

viernes, 7 de diciembre de 2007

Lectura comprensiva

Esta semana hemos conocido con detalle el resultado del informe PISA, que mide las destrezas intelectuales de 400.000 estudiantes de 57 países. Y entre esos 400.000 se encontraban casi 1.600 alumnos navarros que debían demostrar, como el resto de sus colegas, cuánto saben de matemáticas, de ciencias y hasta dónde llegan en lo de lectura comprensiva.
Sanseacabó Nº 8, semana 49 de 2007, emitido por 98.3 Radio

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jueves, 6 de diciembre de 2007

Historias de Jawhar y Majamed


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(Para ambientar la lectura del relato hay que enchufar la banda sonora)

Resumen de lo que pudo haber sido publicado:
Tras hacerse pasar por Jerreapoulos para conquistar Grecia, nuestro héroe remendó el diario de sus entrañas y planeó sobre Barcelona antes de lanzarse a por los millonetis de Dubai. Se transmutó en Jawhar (sugerente nombre que viene a decir joya) y embarcose hacia las eternas dunas del desierto, arrastrando tras de de sí a otra joya del periodismo sin fronteras conocido por MAJ, quien pasó a ser bautizado como Majamed por aquello de meterlo también en situación. Destino: rediseñar el diario Al Bayan de Dubai y entrenar a sus reporteros en la práctica del buen periodismo.

Cap. XII: Predicar en el desierto

Los dos nuevos Laurencios del siglo XXI, curtidos en mil destinos compartidos donde la práctica del periodismo puede llegar incluso a la heroicidad (qué difícil es el Caribe, miamol), ya no le temen a nada. Quizás, sólo hubo pequeñas dudas postreras por parte del fiel Majamed y cuando la cosa tenía ya difícil marcha atrás:

–Jawhar, oh amigo –le dijo mientras los camellos 4x4 Tiramillas GTI les acercaban a destino–, bien sabes que no temo a los calores ni a las humedades. Desde que me transportas a exóticos parajes que no bajan de los cuarenta grados ni del cien por cien de humedad he acoplado limpiaparabrisas a mis lentes para barrer el vapor y ver algo entre cada ris-ras de las escobillas. Además...
–¿Pero además qué, joer, Majamed? –le apuró, nerviosillo, Jawhar.
–...Además, creo que también me estoy acostumbrando a extender mis conocimientos en emplazamientos donde laborar, lo que se dice laborar, no es precisamente una prioridad para el personal que nos han encargado tutelar.
–¿Adónde quieres llegar?
–A Dubai, contigo.
–¡Que no, joer –se impacientó Jawhar–, que a qué vienen esos comentarios!
–Pues que, como no formé parte de tu legación enviada a Grecia, no estoy entrenado para desempeñar oficio en cotidianos impresos con otros alfabetos.
–Si está tirao, tontín –le tranquilizó cariñoso.
–Ya, pero lo griego me suena como que menos difícil –insistió Majamed–. No sé, alfas y omegas y esas cosas parécenme más asequibles de partida, pero es que aquí...
–Hala, no marees, que es parecido –zanjó Jawhar–. Total, el que los signos sean un poco más raros, se escriba de derecha a izquierda, los de la redacción sean árabes, los de la la gerencia indios, nuestro intérprete no hable español y el que casi nadie se entienda en inglés pues son eso, detalles que, incluso, se pueden ver como pequeños alicientes.
–¿¿¿Pequeños alicientes, dices???
–Sí, joer, y vale ya, que llevamos dos dunas de retraso. Y además vuélvete a tu camello que me estás dando más calor que una estufa en el maletero.

(Continuará)

martes, 4 de diciembre de 2007

Podría llamarse Gérald

Podría llamarse Gérald porque a lo mejor se llama. Es francés porque me contestó “oui” cuando intuí que los huesicos de costillas que afanaba de nuestros platos rebañados eran para su perro. Pastor.

Gérald ha vivido y vive. Un día más entra en su mesón de Jaca, tras atar a su pastor (¿hacía falta?) a la farola de enfrente. Se sienta para coger sitio (que no hacía falta). Se levanta y pide una Heineken de botella. Se la lleva a la mesa. Se sienta. Se levanta y pide un martini rojo en vaso cutre y sin hielo que se lleva a la mesa. Se sienta. Se levanta a por una cocacola roja en vaso acorde y sin hielo y se sienta orgulloso con el emparejamiento de vasos. Diríase un padre.

Entre salto y salto a la barra enciende su tercer cigarrico.

Gérald, si no navegó, debería haberlo hecho porque sus ojos son de millas marinas y mucho mundo, protegido para ver siempre el horizonte y buscar el puerto. Gérald también se pidió costillicas porque su pastor estaba fuera echado y aguardaba los restos de su amo.

Gérald se bebió la Heineken, los dos vasos rojos, se fumó los Pirineos y salió a darle sus huesos al pastor que tanto le quiere. Gérald volvió a por mis huesos, y a por los de Ana, y los dos se los dimos sin preguntas, por convencimiento y amor.

Esteban, el mesonero, le sirvió su postre que se intuye tradicional: un pozal de Cointreau en las rocas que Gérald se liquidó mientras chapurreaba en un aceptable español: “A veg si va a seg demasié”.

viernes, 30 de noviembre de 2007

El puente sobre el trío Guay

Estamos construyendo nuestro anual puente sobre el trío Guay, que son Saturnino, Francisco Javier e Inmaculada quienes, con ayuda de la Constitución, nos levantan a los contribuyentes forales una estructura festiva resistente a calendarios laborales y a lo que le echen. Un puente que une y aúna a todos los navarros y que no hay jabato que se atreva a suprimir. Y si no, escuchen lo que ocurrió la única vez que alguien de Madrid se acercó a Pamplona con la intención de acabar con tanto día festivo.
Sanseacabó Nº 7, semana 48 de 2007, emitido por 98.3 Radio

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miércoles, 28 de noviembre de 2007

Un blog imprescindible

Que haga clic el que no tenga en su entorno a un querido encefaloplano empeñado en enviarle powerpoints con frases de felicidad sobre postales de enamorados. Que levante la mano el que no mataría a ese primo que cree que nos descubre el mundo con los powerpoints del machismo o de cualquier tontería que te hace derrapar un cuarto de hora todas las mañanas y total para nada. Pero es mi primo y no voy a cortarle, aunque maldita la gracia sus chorradicas.

Puestos a hacer cadenas, y a ver si pico, me quedo enamorado de los ciudadanosdeuropadeleste que me inundan con mensajes de que, como soy cliente de Caja Madrid, que no lo soy, debo revisar mi cuenta para no perder mis fondos. El mensaje es desternillante, en español de robot y de partirse, con enlaces falsos y todo a la vista; o sea, para no picar, pero resulta que el timo de la estampita era, y es, efectivo. Yo siempre contesto con números y cuentas, a ver qué pasa. Y nada, tú.

Internet, como era de suponer, es abono para cadenas solidarias: unas malas de narices y otras buenas, de esas que avalaría Dersú Uzalá. A la gente buena me remito cuando acepto ser incluido en una cadeneta bloguera que alguien llama solidaria pero que, gracias a Dios, más de uno matiza como humana hoguera vanidosa de ciberamiguetes en la que, llegado el caso, ponemos la mano en el fuego como seguidores de buenos comunicadores y a los que encima quiero. Así, de carambola, veo que este rincón ha sido marcado por alguien con síntomas de un indicio de algo que está sucediendo o va a suceder.

Como le quiero, lo acepto. El problema surge cuando, para seguir el juego, tengo que marcar a mis recomendados porque, aunque yerno de relojero, voy siempre retrasado: como diría Ander, así a topa tolondro, todos los que tenía en mente ya tienen su club de fans. O sea que sólo me queda desnudarme, no recomendar blogs al tuntún y confesar que vivo profesionalmente de Ramón y de José Luis, aunque también visito a menudo a Lucía y a Rosa (cuando no habla de toros sino de todos); necesito dosis de nueva música cuando mi fundamental Sinco se digna actualizar sus entradas, o saber qué se cuece en las alturas del montañismo literario con la más fea del lugar, por no citar a mi añorado Nahum neoyorquino que está pronto al regreso y del que me siento bastante responsable por haberle tirado a la piscinosfera y sin flotador.

Pero...

...Pero la blogosfera tiene un antes y un después. Los citados, como otros muchos que me dejo en el tintero (y a los que pido disculpas), poco tienen que hacer frente a un personaje que nació al cibermundo en agosto de 2006. Desde entonces, y ya son quince meses, su blog es un referente imprescindible en el que los mensajes profesionales se mezclan con los personales y con los vitales sin solución de continuidad. Estoy tan, pero tan dependiente de este blog que me siento incapaz de arrancar un solo día de mi vida sin antes haber leído su mensaje cotidiano y puntual: cada jornada marca una senda, una contraseña, una clave fundamental para desenvolverse sin tropiezos en la selva vital.

Incomprensiblemente, su eco no llega todavía a los grandes centros decisorios, ni figura en clasificaciones de sitios fundamentales para entender el devenir personal y social de cada uno. Inaudito. Yo, personalmente y en lo más profundo de mi ser, soy otro desde que conocí su blog y, aunque adictivo, me siento en la obligación de compartirlo con todos los visitantes de este rincón, aun sabiendo que cambiará sus vidas como lo hizo con la mía:
EL BLOG DE PAWI

domingo, 25 de noviembre de 2007

Periodistas de papel

Capítulo II del ÑH04

En una de las cabezadas que eché en el avión con el que regresaba de Barcelona, ayer de madrugón, me vi como el protagonista de saben aquel que diu que iba un tío por la autopista a toda pastilla y en sentido contrario, haciendo slalom para esquivar a todos los que venían de frente, cuando escuchó por la radio: “Interrumpimos nuestra programación para dar un aviso urgente a los usuarios de la autopista: tengan mucho cuidado porque hay un loco que va en dirección contraria”, y el tío pensó: “Joer uno… ¡pero si son cientos!”.

Y no es broma porque, cuando me desperté, el dinosaurio todavía estaba allí. Oído lo oído en el Congreso de Barcelona (se puede repasar el programa en este PDF), casi todos los gigantes representantes de la Prensa impresa regional y nacional de este país siguen sin ver (o lo que es peor: querer ver) el tsunami digital que tienen enfrente y, en resumen, parecen pensar que es una leve brisa que les pasará de costado sin apenas despeinar. Así que entonces, como cien mil moscas no pueden equivocarse, me pongo a asumir que soy yo el que va contracorriente, de los pocos que cree que es tal el autismo de los periodistas de papel que los medios digitales los sumirá si no espabilan.

Los caballeros de la mesa redonda alargada. José Manuel Calvo, subdirector de El País; José Antonio Carrizosa, director de Publicaciones del Grupo Joly; Jordi Juan, director adjunto de La Vanguardia; servidor; Mario Tascón, director de Contenidos de Prisacom; y Jose Manuel Fernandes, director de Público (Portugal). Foto: Desaparecido.

Hemos estado hablando, como ya dije, de rediseños periodísticos pero también del presente y futuro del periodismo impreso y digital. Sobre el papel, ha sido un año de pequeños/grandes cambios estéticos, empezando por El País, Marca y La Vanguardia pero también de otros poderosos como Diario de Navarra o el macro Grupo Joly andaluz. Vale. ¿Y para qué la evolución? ¿Para qué rediseñar los periódicos? Pues yo suponía que para crecer, para ganar liderazgo, para arrasar, para apasionar a los lectores existentes e hipnotizar a los futuros; pero… no. Por lo escuchado, los cambios han obedecido, por este orden: a) para 'Virgencita, que me quede como estoy' –o sea, dejar de perder lectores y sobre todo compradores–; b) para 'no lo sé, a mí me dijeron que cambiara la tipografía'; c) para tranquilizar a la acomodada Redacción, de forma que los cambios fueran tan imperceptibles como para convencerles de que no iban a tener que trabajar más, distinto y mejor.

Si a esto le sumo que de convergencia de Redacciones, de sinergias, de oportunidades de multidifusión de mensajes lo más profundo que escuché es que, en un diario, los jefes del papel y de la web se sientan cerca para intentar averiguar qué carajo hacen uno y otro, apaga y vámonos. Bueno, ahora que lo pienso, hay un pensamiento que creo que lo resume todo (se dice el mensaje pero no el mensajero, pero es un periodista que manda muy mucho en un muy grande periódico): “Vivimos momentos de grandes dudas ante unos cambios que nadie sabe muy bien hacia dónde nos llevan”. Hombre, no lo sabrá él, ni su medio, pero yo por lo menos ya sé que para él y otros muchos voy en dirección contraria.

Lo más deprimente fue constatar que, ni siquiera, nadie sabe a qué se refiere cuando habla de integración de redacciones o convergencia de medios. ¿Tan difícil es entender que de lo que se trata, hoy como ayer, es de servir a los ciudadanos el mejor contenido posible y que lo absolutamente secundario es por qué canal se distribuye, sea papel, web, radio, PDA, teléfono, televisión o a tamborrazos? ¿Tan difícil es entender que la razón de ser de este negocio son los contenidos y que es el cliente el que elige por qué canal quiere recibirlos? ¿Hay alguien ahí?

Y, si no fuera por tanto como está en juego, resultaría hasta divertido comprobar el laberinto de paradojas en las que muchos de ellos andan enredados. Por ejemplo, aquellos (más de uno) que tras defender que el mejor periodismo se hace en los periódicos y que eso los lectores ni lo ponen en duda, admiten que si no fuera por las promociones (ya saben: una cuchara gratis con su ejemplar de lunes a sábado y, el domingo, la sopera) se iban al garete.

No sé qué es peor: si el miedo o la ignorancia. Claro que, en mi faceta de consultor de medios de comunicación, debería alegrarme porque a este paso tengo trabajo para siglos.

PD.- Mi capítulo de agradecimientos para este ÑH04:

  • a Javier, Álvaro et al. por su curro pero, sobre todo, su talento;
  • a Mario, por proyectar un presente y un futuro que no quieren ver los que no quieren ver;
  • a Herminio, por provocar discusiones tan límites como lógicas... y divertidas;
  • a Carlos, mi querido Hemingway, por demostrar que la pasión por el periodismo no es cuestión de edad sino de vocación;
  • a Txema, porque ha nacido una estrella.
  • al puñado de estudiantes que acudió desde mi fcom, porque además de pasárselo estupendamente (que es lo importante) creo que aprendieron un montón sobre el mundo en el que pronto se van a sumergir. Sus preguntas y reflexiones fueron de lo mejorcico.
  • y a Octópodo, por conseguir con su trabajo ¡de estudiante! para mi Universidad una plata de premio, que es oro molido para los que nos empeñamos en enseñar que, después de todo, hay vida ahí fuera. A lo mejor no lo estamos haciendo tan mal.
He dejado un puñadico de fotos en Flickr.

viernes, 23 de noviembre de 2007

Hablemos del tiempo

Me pongo a hablar del tiempo porque, ya saben, es el tema recurrente en ascensores, salas de espera y, en general, en cualquier situación donde dos o más personas se ven obligadas a compartir espacio y tiempo y no tienen ni idea de qué hablar, así que eso, pues a hablar del tiempo.

Sanseacabó Nº 6, semana 47 de 2007, emitido por 98.3 Radio

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