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domingo, 16 de mayo de 2010

A la parrilla

A petición del respetable (don Honorato Valcárcel Segurola y otros doce incondicionales más, o menos) repesco la tuiterada que me casqué anoche cuando supe que Su Excelencia, o Ilustrísima, o eso, o sea, el ministro José Blanco, alias Puesandaquetú, había elegido a Belén Esteban para contarle a la España real lo que estaba pasando. Y ya, ya sé que si tu Gobierno va a 'La Noria' a contar sus problemas, tú tienes un problema, por burro.

Pero a lo que iba. Me hice una parrillada televisiva basada en José Blanco, al que no le importa que le llamen en breve y diminuto, amén de un apellido como para jugar con el de otros. Decía (dije) yo anoche, que es lo que quería refrescar don Honorato y otros doce locos, con origen en este @guillermocat:
Así que seguí yo un rato:
  • ¿Hay alguno que no lo esté?
  • ¿Te imaginas al ministro Blanco haciendo su trabajo en vez de machacar al que no es ministro? Guao.
  • El blog del ministro Blanco está en ídem. O peor: tienen comentarios (moderados) de adictos con ganas de tesis. No enlazo.
  • Y Zapatero mañana en El Conciertazo. Envíe 5555 para botar.
  • Y Pajín en Los Mundos de Yupi Yupi
  • Y Mlikito en Sigue habiendo un Circo
  • Y Bibiana presentará Barria Sésama
  • Y Camps saldrá en Saber Vivir
  • Y Garzón en Expediente X
  • Y Uxue Barkos en Vaya Semanita
  • Y Rajoy en Sálvame
  • ...O Garzón en cese i
  • Y Elena en Salgados por la Campana
  • Y Correa en Hay una carta para ti
  • Y nosotros... sin Padre de Familia
  • Lo mejor de no ver la tele es (...¡no vais a creerlo...!) no ver la tele.
Well, don Honorato, espero que al recibo de la presente se encuentre bien en compañía de los suyos. Sálveme.

domingo, 30 de noviembre de 2008

Guarradas a medianoche

Para asistir al monólogo de Buenafuente en la cada vez más tardía medianoche según La Sexta hay que pagar un peaje. El gran catalán que casi no ejerce de tal, y eso hay que agradecerle, nos dice bienvenidos a los que nos tronchamos con él, pero primero hay que pasar por taquilla. Yo casi solo veo la tele a esas horas, y poco, pero es por él. El monólogo del otro día sobre la victoria del equipo español frente al argentino en la Copa Davis es, o debería serlo, de los históricos para envejecer en la teleteca.
Pero entre los arranques y los monólogos de la medianoche, la cadena tira una publicidad que, según deben asesorar los aviesos asesores a su presidente Milikito, mejor encaja con la población que a esas horas esperamos la buenafuentada: dos vecinitas que se lo montan en un hotel y podemos mirar por la rendija, dos tipos de picoteo y hasta unos mangas verdes, que debe ser por lo de a buenas horas.
Emilio Aragón, que era payaso, ahora manda en una tele donde las buenas series se diluyen entre pitos y flautas. Será el peaje de la concesión. Al parecer, lo importante es tener una televisión y luego, si eso, ya pondremos en marcha el proyecto para el que la queríamos. De momento la parrilla está llena, o sea que a comer y no me seas tiquismiquis o parecerás un carca, tú.
[Actualización 23:55: como ya ocurriera con la campaña contra la pornografía infantil, algunas de las primeras visitas a esta entrada han estado protagonizadas por gente que le pedía a Google vamos a mirar guarradas, en mayúscula. Cosas veredes.].

domingo, 25 de mayo de 2008

Salvémonos de Eurovisión

La web oficial de la televisión pública española tiene, no ya como eslogan sino como título propiamente dicho, un rosáceo ‘Salvemos Eurovisión’. Y uno se pregunta: ¿por qué carajo tendríamos que salvar tan embalsamado festival? Yo aplaudí a rabiar la genialidad de la factoría Buenafuente que, con su frikinvento, dinamitaba donde más les duele a los engolados prebostes del ente público: un intento genial para acabar con una parida rancia de puro caducada, pero que es una fábrica de billetes para los bolsillos de siempre. Lo que pasa es que al Andreu le salió el cartucho por la culata y a todos nos entró tanto la risa que terminamos por avalar la payasada hasta sus últimas consecuencias.

Los fariseos se rasgan las vestiduras diciendo que qué bochorno hemos hecho al enviar al Chikilicuatre a Belgrado. A ver: que el ridículo lo llevamos haciendo de lejos; que la gamberrada del ‘perrea perrea’ está a la altura, cuando menos, del ‘quién maneja mi barca’ o del coro de triunfitos con acento de Home English. Que los tiempos cambian pero la naftalina permanece. Y no ya solo la de los patrios representantes, sino la de toda su corte: que resulta que Uribarri ha resucitado con sus grititos de yupiyupi por un voto de San Marino, que Rafaela Carrá vive, tú, y conduce galas para llamar a Carmen Sevilla y a Ramoncín para que opinen sobre el injusto puesto en el que ha quedado España. Ah, y Boris.

Al festival de Eurovisión da igual que lleves el Mediterráneo de Serrat que la Ramona de Esteso. La Europa multicultural de ahora está dominada por los países atomizados del Este, que han convertido aquellas galas de casi andar por casa, con una docena de voces, en un gallinero reivindicativo donde los mayoritarios tovarisch parecen decirle al todopoderoso occidente: se siente, pero nos votamos entre nosotros. Y el bacalao está vendido antes de subir el telón. Pero qué más da: para los regidores del ente público lo importante es que dejemos dos cosas: el pabellón bien alto, y la pasta en inútiles SMS.

Y en lo artístico, para terminar: si Rodolfo Chikilucuatre y su corte han hecho el ridículo, me gustaría saber cómo cabría calificar a los ganadores rusos: un cantante más exhibicionista que el Boris, un ambiguo trovador con Stradivarius y un Depardieu/Obelix con patines de hielo y complejo de reinona, escenificando una canción mala de narices, pero en inglés, por supuesto.

Andreu: piensa algo, va.

lunes, 10 de marzo de 2008

¡Tabueno!

Andreu Buenafuente es el rey midas de la comunicación. Su factoría es un pozo sin fondo de imaginación que me arranca las carcajadas hasta cuando bordea lo que me importa. Es un humor las más de las veces duro pero siempre inteligente. Andreu y su equipo dominan los medios, se mueven como pez en el agua.

Y una vez declarada mi parcialidad en el tema, allá voy: la ocurrencia de reventar el muermo festival de Eurovisión desde dentro me parece, sin más, genial. El festival de Eurovisión es como ese tío abuelo que se nos ha muerto en el cuarto de estar pero nadie lo quita de la mesa camilla, y ya va para cuarenta mayos. Lo dije en la radio, pero lo repito: mientras nadie se decida a darle compasiva sepultura al rancio festival, me quedo de lejos con la gamberrada del ‘perrea, perrea’ que con cualquier almibarado triunfito que canta cursiladas y se clasifica en decimocuarto lugar, justo detrás de los eslovenos.

Perreemos, pues. Yo, por lo menos, voy a perrear hasta partirme. Esta edición se presenta calentita: no sé qué país presenta a un pollo o algo así. Los noruegos van con un grupo de heavy-metal que si te los cruzas cambias de acera. ¿Y nosotros, qué, con Massiel embalsamada? Pues no señor: con un hispano-argentino parido en minutos por los buenafuentes, con una canción de do-re-mi y un aspecto tan lamentable como desternillante. El cabrito ha conseguido que servidor vaya a ver el festival, tantos años después.

Buenafuente pretende reventar el festival desde dentro, aprovechándose del converso candor de los mandamases de TVE por la democracia internetera, a los que les ha salido el tiro por la culata. Pero me temo que ahora, a los andreus, les va a salir tal el exitazo eurovisivo que se verán obligados a mantener el listón en sucesivas ediciones. O sea, que al chocho festival no lo enterramos ni patrás. Pero bueno, nos reímos. Internet funciona y es muy difícil de controlar. Y de manipular. Ay, Ramoncín, qué tiempos.

lunes, 18 de febrero de 2008

En el capítulo de hoy

Llevo un buen rato haciendo borradores de esta entrada, y al final lo más suave que me sale son insultos del nueve parabellum. Así que dejo, sin más comentario, el resumen del capítulo serial que esta noche emitía Antena 3 en su afán de perseguir la veracidad y de retratar la España de hoy; en este caso, el paisaje de un día cualquiera en la juventud de los benditos 17 años en un instituto:
Blanca, después de su intento frustrado de mantener relaciones sexuales con el profesor de Educación Física, Jonathan, le propone una cena… y algo más. Ahora está empeñada en salir airosa de su encuentro sexual. Irene visita al ginecólogo porque siente unas ligeras molestias y le diagnostican una enfermedad leve de tranmisión sexual. Y lo peor es que, probablemente, se la haya contagiado a alguien, tal vez a su alumno Isaac. Ahora tendrá que hablar con él para convencerle de que se haga unas pruebas.
Debido a la acusación involuntaria de Jan, los chicos que le acosaban, Gorka y Cabano, son expulsados tres días. A su vuelta planearán vengarse del joven y lo harán de una manera brutal, humillándole sin piedad.
Me voy a dormir, que mañana tengo terapia.
(Pero alguien debería pediros cuentas por esto, en serio).

lunes, 4 de febrero de 2008

Vertedero y falso

Eso me pasa por trasnochar y encima zapeando. Se acababa el tomate y el caso era seguir exprimiéndolo hasta en el cubo de la basura, esta vez en un programa llamado La noria, que al parecer es más de lo mismo pero, por lo menos, tienen la decencia de airear las indecencias de madrugada y no cuando los niños están con la nocilla frente a la tele. Allí montaron una especie de mesa redonda para debatir la ‘escandalosa’ retirada del programa y fui tan tonto que piqué y me quedé un rato. No mucho, pero lo suficiente para escuchar, atónito, un cargamento de sofismas al por mayor. Para empezar, un buen equilibrio mediático: cinco contertulios con la camiseta del equipo rojo y uno solo con la del equipo blanco. Olé. Tiro al blanco.

De entrada, meten las declaraciones de uno que dice ser filósofo y justifica que el morbo es consustancial al ser humano, al que le encanta ver miserias y sufrimientos ajenos, y lo ilustra con el siguiente ejemplo: que todos aminoramos la marcha si nos tropezamos con un accidente en la carretera pero no para ayudar sino para ver si hay suerte y divisamos algún herido desangrándose. Así que ya está justificado: si el que ve el guantazo lleva cámara de vídeo, pues lo graba y a compartir, que eso es generosidad y servicio social.

Y luego el presunto debate. Argumento central de sofisma compartido: quien diga que ese programa es basura está llamando basura a sus millones de seguidores. Pues no, listillos, no. Primero, porque la oferta televisiva abierta y gratuita, en este país, es muy limitada, y una cadena privada con licencia pública está abusando de posición porque tiene ganada a priori un tercio de la audiencia; segundo, porque de los millones de seguidores de los que presumen habría que saber, en ese horario de emisión, cuántos pertenecen al sector más indefenso como lo es la infancia/adolescencia (si quieren saber más, repasen Pinocho); y tercero, porque ver una serie de asesinos no me convierte en asesino, que yo sepa.

De todas formas, lo que personal y profesionalmente más me saca de quicio es que este puñado de guardianes del programa albañal se parapeten tras el siempre oportuno ‘derecho a la información’ aliñado, encima, con el topicazo de que “nos limitamos a dar lo que la gente quiere saber”. Y alguien tenía que decirlo, o sea que lo digo: eso del “querer saber” es la mayor manipulación a la que puede acudir un periodista, y los que estaban en la mesa presumían de serlo. El derecho a la información, del que efectivamente es propietario todo ciudadano, consiste en servirle no todo lo que quiere saber, sino lo que necesita saber. Por ejemplo, el ciudadano tiene todo el derecho a saber si quien le está informando es honesto y dice la verdad, pero no tiene ningún derecho a saber si ese presentador gasta lencería fina.

Pero vale ya, porque tampoco merece la pena removerlo en exceso una vez que lo han tirado de la cadena, aunque por lo que me huelo sin mucho convencimiento: suena más a cuota de pantalla que a cuota de conciencia.

martes, 29 de enero de 2008

El imparcial (sin mayúscula y con retintín)

Éste es el tipo que vierte gravísimas calumnias contra Cuco Ziganda. Éste es el tipo que tira la piedra y esconde la mano. Éste es el tipo que incendia a los sevillistas contra Osasuna. Éste es el tipo que ametralla a los árbitros (¡incluido el ínclito Rafa Guerrero, que el sábado le ayudó!). Éste es el tipo que jura y rejura que no cobra del Sevilla pero... trabaja en Sevilla Fútbol Club Radio. Toma ya.
Ay, Jesús, qué traicioneras son las videotecas...

martes, 8 de enero de 2008

Una transición inquietante

La cosa comenzó con un contundente “hínchate a marisco” como prolegómeno navideño. Nos lo gritaba el eslogan de una macrosuperficie robotizada para convencernos de que, si les comprábamos a ellos las consolas para entrenar las mentes de los chaveas que no saben hacer la o con un canuto (o sí, si son habilidosos echando el humo), podríamos hartarnos de percebes con lo que nos íbamos a ahorrar. A gastar, pues, en lo que sea, por mucho que sea inútil: para el chaval la Nintendo porque nientiende nientenderá y para la familia el marisco porque de lo que se trata es de reventar, que para eso son las fiestas.

Luego vino el aluvión de anuncios en la tele, en los que no me detendré por ser asunto manido: ya se sabe que la clave para que ellos regalen colonia a ellas es que la actriz diga paegfum y que, para regalar o de coloñ a los maromos, el actor debe mostrar cachas y hasta almohadillas en mar, piscina o bañera (pero siempre a remojo, como con indirecta). La novedad creativa de esta temporada, entre tanto adonis de babel, ha sido para mí la campaña de esa bebida energética que te da alas y que se ha inventado, en un insuperable ejercicio de imaginación de sus creativos, un cuarto Rey Mago para que le regale al Niño unas latas de eso para dar alas a su corte de ángeles, que es por ello que pueden volar. Uau.

Así que nada, chino chano hacia la transición anual sin mayores sobresaltos, hasta que dan las uvas. Y resulta que cuando todos estábamos en la sempiterna discusión sobre “cuidado con los cuartos, que son cuatro y entonces no, que luego hay que empezar”, va y aparece en la tele un tipo con greñas, al que no tengo el gusto, y nos dice que le toca trabajar, que qué le va a hacer, y menciona hasta lo mucho que quiere a su sobrino Manolito, mientras una tarjeta de crédito se come las uvas, que es lo único que le quedaba por arramplarnos en estas presuntas entrañables fiestas.

Bueno, pues a pesar de los pesares, feliz año y todo lo demás. Brindemos. Y, como no salimos de casa, veamos qué grandes espectáculos enlatados echan. Los de siempre, claro, con confetis de chino, público que tiene que hacer como que está en directo y la misma nómina de cantantes y chistosos, que hay que ver lo ágiles que están en una noche tan especial para ir a toda pastilla de unos estudios a otros y sin despeinarse.

Y en una de estas de zapeo va y sale el grupo Chambao con su último éxito, ‘Papeles mojados’. Una canción que, tras un ritmo andalusí, desgrana una letra cuajada de tragedia sobre los inmigrantes africanos que mueren en el mar mientras intentan llegar a España:
Miles de sombras cada noche trae la marea,
navegan cargaos de ilusiones que en la orilla se quedan.
Historias del día día, historias de buena gente.
Se juegan la vida cansaos, con hambre y un frío que pela.
Ahogan sus penas con una candela, ponte tú en su lugar,
el miedo que en sus ojos reflejan, la mar se echó a llorar.
Muchos no llegan, se hunden sus sueños
papeles mojaos, papeles sin dueño.
Pues nada: como la canción invita, el público se pone en pie con sus gorritos de papel y sus matasuegras, lanza el confeti al tuntún y se une en una cadeneta de conga venga a bailar y a lanzar vivas de pura alegría festiva mientras las pateras se van al garete. (Y luego, que nos retiran al embajador).

Total, que por fin se acercaban los Reyes y uno imaginaba que las cosas irían volviendo a su sitio, pero quiá. De entrada, resulta que al personal se le controla no solo por la Prensa que lleva bajo el brazo, que es lo que manda la tradición ibérica, sino ahora también por quién es el generoso regalador en su hogar, que es de lo que me he enterado por una historia que cuenta mi amigo Ander y que sería para desternillarse si no fuera tan inquietante y cuya lectura recomiendo con fervor.

Pero la puntilla me llegó el 5 de enero, la visperísima. Me escondí en casa para intentar tranquilizarme leyendo los periódicos que acostumbro, a salvo del espionaje de cualquier Prospector, y resulta que fue peor el remedio que la enfermedad: cerré el diario, más inquieto si cabe, nada más ver este titular que acompaño y cuyo texto ya no tuve fuerzas para leer, porque quedaba manifiesta la mayúscula irresponsabilidad mostrada por la Confederación Hidrográfica del Tajo. (Claro que, si alguien tiene fuerzas para leer el texto, puede pinchar en la imagen).

jueves, 4 de octubre de 2007

Pasalacabra

–Con la C: reacción que provoca el vídeo de Juventudes Socialistas.
–¿Carcajada?
–No: conmiseración.

–Con la D: el que mezcla churras con merinas.
–¿Divertido?
–No: demagogo.

–Con la P: necesario para defender, a veces, a los socialistas.
–¿Pasión?
–No: paciencia.

–Con la R: condimento imprescindible para la convivencia.
–¿Risas?
–No: respeto.

–Con la S: autores de un vídeo para ridiculizar a la derecha.
–¿Socialistas?
–No: sosos.

–Con la T: identificar a todos los de derechas con el pijerío.
–¿Tablarrasa?
–No: topicazo.

En resumidas cuentas: que si no me gusta lo de Educación para la Ciudadanía es que soy un mojigato de derechas superguay. O tempora, o mores! Además de simples, cursis.

Y una vez expuesto a que me coloquen la etiqueta de Lacoste, me quedo de lejos con esta genial parodia del conocido concurso. Como diría un amigo mío, que no fue educado en la ciudadanía sino en el campo, no se pué contimparar.

lunes, 17 de septiembre de 2007

Vaya tonterío

Una dama se queja, en carta al director que éste destaca con recuadro y todo, de que el anuncio institucional del Gobierno de España ‘Si tú lees ellos leen’ esté protagonizado por el padre: “De nuevo –dice Isabel– es la figura del hombre la que da ejemplo a sus hijos”. Y añade tajante: “El hombre es el único que educa, ¡qué mentira más grande!”. Pues claro que sí, tontina, claro que es mentira.

Venga, tómate algo y cálmate, que vamos a charrar. A ver, ya que vas de políticamente correcta: ¿quién te dice que el otro parental de la chavala no es también maromo, unido en matrimonio al cultivado protagonista? Ah, claro, entonces habría que hacer la versión B del spot para que fueran dos mamás el matrimonio protagonista que educa a sus hijos adoptados o inseminadamente correctos. Claro que, bien mirado, debería contemplarse también entonces la C del travestismo.

Gracias a vigías como vos la publicidad televisiva es, en líneas generales, de un exquisito equilibrio que, aunque más falso que Judas, queda como que muy bien. Ya no hay creativo que se atreva a poner a la señora de la casa al frente del lavavajillas, y si no hay más narices que sacar a mamás dando de merendar a las hijas, pues que éstas sean chinas y no de Torrelodones, para que quede patente su solidaridad y sensibilidad.

Lo que pasa, Isabel, es que mientras te concentras en absurdos rizos de presunta discriminación (¿a qué mente se le ocurre interpretar machismo en el anuncio de marras?), la televisión que educa a tus hijos de 17:30 a 21:00 es un lupanar que, por lo visto y leído, te la trae el pairo. O sea, no importa que el nene (perdón, o la nena) se trague en esos talkshow o como se diga que Fulana fingió embarazo para cazar al futbolista, o que en los culebrones haya más cuernos que en La Maestranza, o que en las toneladas de videojuegos lo importante es matar y no participar, o que los bloques de anuncios de veinte minutos le vuelvan en un imbécil consumidor compulsivo, no.

Supongo que en la cena, cuando hables con ellos y ellas, les filtrarás lo que han absorbido, mientras tu marido, perdón, pareja o parejo, termina de hacer la tortilla. Entonces, supongo, les explicarás también que la violencia de género sí que es masculina y que hay que acabar con tanto machismo y lenguaje sexista.

Di que sí. Yo, en mi condición de periodisto, me he caído del guindo gracias a las instrucciones gubernamentales; fíjate que yo pensaba que toda la violencia era de género (masculino contra femenino, masculino contra masculino, femenino contra masculino, femenino contra femenino, neutro contra neutrex). Pero de todo esto ya he hablado con un buen amigo, que además es colego –y de verdad muy buen persono– y le he dicho a las claras: “Camarado, desde hoy tenemos que ser mejores papós y educar en igualdad a nuestros vástagos y vástagas”. Y, alcanzado el consenso, nos hemos ido de cañas adonde la Mentxu, que las escancia con profesionalidad (iba a decir que las tira de cine, pero ya no me atrevo, por si vas al dire acusándome de subliminal).

miércoles, 25 de julio de 2007

Fiebre amarilla



Groucho cuenta en sus memorias: "Mi madre venía de Alemania y mi padre de Francia. Cuando se conocieron ninguno de los dos entendía una palabra de lo que decía el otro. Así que se casaron". Y afortunadamente, añado, tuvieron muchos hijos, con los que me he reído a carcajadas durante toda mi vida.

Hasta hace relativamente poco era la única familia de la que no me cansaba de ver una y otra vez sus aventuras. 'Una noche en la ópera' es película de cabecera. Mi padre se partía ya antes de que, en el camarote de bote en bote, la manicura le preguntara a Groucho que cómo quería que le dejara las uñas y él le respondía: "Tirando a cortas, que aquí empieza a faltar sitio".

Pues eso. Que desde que me enganché a Los Simpsons no me importa que Antena 3 los repita hasta la saciedad. Me río por anticipado. Y he visto la serie en inglés, en portugués de Portugal, en portugués de Brasil y en español de Latinoamérica, donde el único nombre que traduce la Fox es la del cabezón de familia, Homero.

Homer... uno de mis héroes. Con una personalidad infinitamente más rica y de matices que la simplona a la que pretenden reducirla los jíbaros del pensamiento. Genial, como lo son todos y cada uno de los personajes de esta obra (de arte) coral. Quisiera recordar que mi fascinación se despertó cuando descubrí, sin querer, que era el único producto gringo capaz de reírse de ellos mismos (del país, del paisanaje, de los famosos y hasta de la mismísima Fox), con una inteligencia finísima, digna de enhebrar.

¿Qué les molesta a los criticones de este antihéroe? Pues imagino que eso mismo: que Homer esté repleto de virtudes y defectos, que sea tan humano. Pero es más fácil –y torpe– fijarse en sus limitaciones, en su debilidad.

Esta semana, por Antena 3, vamos con triple ración diaria: al habitual doble capítulo de las 14:00 echan otro a las 16:00, se supone que votado como uno de los 20 mejores. Y mañana por la noche un especial de dos horas... con la presencia del mismísimo Homer.

La casa por la ventana para celebrar que también mañana, jueves 26 de julio de 2007, se produce el estreno mundial de la muvi, la peli. Matt Groening, el genio creador de este mundo amarillo, dice que no es un capítulo largo sino un verdadero largometraje. Y qué más dará. Lo bueno va a ser el poder ver a Homer en pantalla panorámica y durante un montón de minutos. Sin anuncios.

lunes, 9 de julio de 2007

Toma Cuatro

Previa.- Esto va para los que llevamos años siguiendo el encierro en directo o en directísimo y sabemos lo que significa.

Hace veinticinco años que la Uno nos enseña el encierro. Lo retransmite desde siempre de la mano de Javier Solano, del que sabemos que es corredor, comentarista y poco más. Pero basta: Javier sabe un huevo. Dice lo que pasó, lo que pasa y lo que pasará. Es un binguero. Él no es realizador pero manda más que un miura al galope. Dice, por ejemplo: "Los jandilla irán de refilón, amagando la acera derecha, pero son nobles y se harán manada sin tocar a nadie". Y lo hacen, joer. Las cámaras de TVE están más que plantadas y enseñan toda la grandeza de esos dos minutos que hay que conocer para enseñar.

La TVE era única y pública cuando retransmitieron estas locuras por primera vez. No había ley del mercado televisivo porque estaban ellos y nadie más. Ahora, este año, ha ido Polanco con la pasta y le ha dicho a la *Casa de ¿Misericordia? que pagan por entrar en la plaza. En exclusiva. Así se hacen las cosas, qué carajo. Y entonces ha enviado al Moles con Cuatro repórteres que descubren el sentido de la fiesta: ni pajorela idea; en Benaldámena harían menos el ridículo describiendo, yo qué sé, si Jesulín se arrejunta o qué.

La Cuatro, que ha machacado con su despliegue mediático y con su pregonada 'cámara cenital', ha colocado una grúa en Telefónica que no chuta pero es un primor para espectadores rezagados que la escalan.

Uno de los Cuatro reporteros, hoy por la mañana en la Plaza de los Fueros con el micro por los suelos. Foto: Ana y Paco Sancho.

Yo no soy de la Uno, para nada. Y esperé a saber qué hacía la pasta de la Cuatro, como diciendo... "aquí hay otro estilo". Resultado: lo de las alforjas.

Solano: No necesitabas competencia para demostrar(me) que eras y sigues siendo el mejor.

*Casa de Misericordia.- Para entender más de ella, >sin entenderla:

martes, 5 de junio de 2007

Flema británica

La acepción de flema, para referirse a los británicos, se supone que es la tercera de la RAE (calma excesiva, impasibilidad) pero, a la vista de lo que va a hacer mañana miércoles su Channel4, que es emitir un programa inédito con las imágenes de la princesa Diana moribunda tras el accidente que va para diez años, creo que le cuadra mejor la primera acepción: mucosidad pegajosa que se arroja por la boca. En román paladino: lapo, escupitajo, asquerosidad, mocoverde, esputo, salivazo, gargajo, pollo.

Al programa de la infamia lo titulan, toma ya, ‘Los testigos en el túnel’, como para darle una pincelada (de brocha gorda) de periodismo de investigación, de novedad, de descubrimiento. Los hijos de la víctima han movido todo para que no se emita, alegando “una flagrante falta de respeto”. Y nada. Sectores británicos (de los de la tercera acepción) han puesto el grito en el cielo ante semejante irresponsabilidad. Y nada. La policía ya investigó y los tribunales dictaron que fue un accidente, pero nada. En aras de un presunto “interés público”, el director de la cadena, Julian Bellamy, ya ha decidido que mañana emitirán semejante porquería. Lady Di era/es famosa, qué carajo, y eso vende.

Esta sociedad está enferma, de narices, si pretende seguir aceptando como asunto de interés público lo que no pasa de ser un asqueroso despertador de morbos que lo único que busca es la pasta, los índices de audiencia. La televisión se pudre por todo el mundo a base de comer como buitres. Pero la carroña son ellos, no sus víctimas.

¿La sociedad británica será mañana más libre y estará mejor informada gracias a una televisión que les habrá mostrado a una persona agonizando? ¿Ni la intimidad se respeta en el momento más trascendental del ser humano? Solo me queda desear que la señora madre, la esposa y las hijas del tal Bellamy no sean famosas, gocen de buena salud y que, por si acaso, cuando les llegue su momento se encuentren pero que muy lejos de su Julian querido y de sus cámaras.

martes, 29 de mayo de 2007

El matamedios

Hugo Chávez es un loco con pistolas cargadas de petróleo. Está disfrutando en su papel de demagogo salvapatrias porque las negras tripas de su país mantienen a raya a todo vecino. Los venezolanos, mis queridos venezolanos, lo van a padecer per secula seculorum por mil razones, aunque la principal es porque ellos mismos son incapaces de ponerse de acuerdo y organizarse para derrotar en las urnas a semejante iluminado con los plomos fundidos.

En Venezuela, que ingresa por encima de los 30.000 millones de dólares anuales sólo con la exportación del petróleo, hay pobreza extrema, violencia extrema, muchos miles de niños sin escolarizar, barrios saturados de miseria y una sociedad que no sabe por dónde tirar. Este golpista que fue indultado, que se presentó después a presidente y ganó, que reformó todo a su antojo para mantenerse con los suyos en el pesebre, que salió reforzado de un misterioso golpe de Estado, es hoy el dueño y señor de un país repleto de buena gente, de buenos amigos.

Este país, tan querido por mí, tiene millones de asignaturas pendientes. Y seguirá así porque este señor, que ya desenfundó la pistola contra civiles cuando tuvo ocasión, sigue empeñado en pasar a la Historia. Con esa pistola, ahora, le ha dado un certero disparo en la nuca a la RCTV, la emisora decana. A este salvapatrias no le gustan las voces libres y cierra la televisión que le critica porque puede. Este charlatán, que confunde un programa de gobierno con uno de radio, no quiere que nadie le baile.

El que mata medios de comunicación está entre nosotros. Y nadie hace nada. Hasta la ONU le abre sus puertas. El sistema no funciona y él lo sabe; sabe que lo que manda es la plata, que a él le sobra. El megalómano charlatán se siente dios mientras el mundo calla y su pueblo se queda sin energía. Qué malos tiempos de liderazgo nos está tocando vivir.
[Si te apetece puedes leer mi crónica añeja y verás que cinco años después no hay nada nuevo bajo el sol. Qué triste es, a veces, tener razón.]

viernes, 23 de marzo de 2007

¿Quién te ve?

Algunos compas de mi fcom deben tener un estómago a prueba de bomba. Bueno, deben tener, no: seguro que lo tienen. Los muy se han tragado los informativos de seis cadenas españolas de televisión ¡todo un año! (julio 2005 - junio 2006) para hacer un análisis de contenidos. Pero, como Dios existe, no lo han hecho solos: la investigación (¿o habría que decir the big brown?) la han compartido con colegas de la Complu y de la Pompeu Fabra, que como sabéis conocí hace poco.

El resumen de su esfuerzo ("pobricos", les compadecerían en mi pueblo) lo acabamos de difundir en Perspectivas del mundo de la comunicación, una publicación bimestral a caballo entre lo académico y lo profesional que editamos para los antiguos de la Facultad, que somos un porrón.

Bueno, al grano. El resultado es para llorar (y no me refiero al esfuerzo investigador, sino a lo que ha constatado). No sé por qué, me he acordado de la pintada que se pudo leer en el aeropuerto de una capital latinoamericana, cuyo país acababa de sufrir el enésimo golpe de Estado y del que la gente salía pitando. Decía la pintada: "El último que apague la luz".

Vale, que ya me centro, ya. En los telediarios españoles ganan por goleada los deportes, los desastres, los accidentes, la violencia general y el terrorismo particular. El Gobierno y los partidos (políticos, eh) mantienen su cuota, porque ya se sabe que sin ellos no se puede vivir. ¡Ah! Los temas de interés social (se entiende que interés nada morboso) quedan a la cola del minutaje.
(Pinchad en el gráfico si queréis ver los resultados a lo grande).

Yo es que, como me estoy quitando de los rayos catódicos por prescripción facultativa -de Comunicación-, hace montón que no sigo la cosa; si es que es perder el tiempo: ves el informativo de las tres y luego el de las nueve y lo único que cambia es el busto del presentador. Todo lo demás, igual: Raúl es duda para el domingo, al menos dos mil desaparecidos en el ciclón de allá abajo, la lluvia provocó la colisión en cadena aquí arriba, la maté porque era mía, el zulo dentro del zulo ocultaba un zulo, el presidente dice que su aztituz no encierra acrituz, la oposición se opone a ser oposición... En resumen: informativos de Sísifo.

A mí me gustan los contenidos del Telediario de TVE2, que se centra mayoritariamente en temas de interés social, en asuntos de ciencia e innovación tecnológica, en medio ambiente, en curiosidades...

Como sabéis, la audiencia de La 2 (sus informativos y documentales) se sale del mapa.

sábado, 11 de junio de 2005

TVE insulta a Sevilla y Pamplona

¿Alguien se imagina a TVE –la de todos, jeje– sin interés por retransmitir una final de Copa entre Real Madrid y Barça? Pues eso: para la final Betis-Osasuna no se ha mojado y será Tele5 la que lo haga. Son, literalmente, unos sinvergüenzas, unos partidistas pedorreros que se han ganado a pulso la pérdida del liderazgo. Y lo que te rondaré, morena. Sólo un dato ilustrativo para quien no lo sepa: tuvieron en sus manos la exclusiva de la Fórmula 1 y la desecharon "porque no era popular". Eso es visión, sí señor: Tele5 lleva en lo que va de temporada de Fernando Alonso una audiencia media de cinco millones y medio de españolitos y unos ingresos de más de diez millones de euros en la franja de retransmisiones.
Lo triste es que no les puedo mandar a la mierda, porque llevan tiempo en ella.

miércoles, 23 de marzo de 2005

El basurero da consejos

Uno de los reyes de la porquería por minuto cuadrado en la televisión es Jordi González, capaz de almacenar en uno de los vertederos de Telecinco llamado TNT todo lo imaginable con tal de servir al "interés público", a saber, un cóctel de sexo, chafardeo y religión bajo la patente de "periodismo de investigación" que debería indignar no sólo a los ciudadanos sino a los rectores de la cadena (pero aquí nadie tira de la cadena).
Así que un tipo que lleva como estrellas invitadas a los rebotados del mundo en general, vagos redomados, analfabetos de carné y moscas cojoneras que han encontrado en la mierda catódica un buffet libre e inagotable, va la otra noche y, mirando fíjamente a la cámara, dice: "La película La Pasión, de Mel Gibson, es durísima; vamos, yo no llevaría a mis hijos pequeños a verla".
Me muero de ganas por saber qué es lo que este tipo deja ver a sus pobres hijos.
El Defensor del Menor debería actuar de oficio.